Hoy fui a un barcito con estilo New Age Japonés llamado El Otelito (en Guatemala no hay muchos bares con temas asiáticos, y ningún coreano dentro de estos). Me junté con unos amigos a platicar de negocios. Allí conocí a un invitado noruego-iraní que vive en mi país. Me contaba que se enamoró de Guatemala por el paisaje y porque las verduras son frescas (el es chef) y son baratas. Me contó que un racimo de cilantro cuesta 2 quetzales aquí (como 0.25 centavos de dólar), mientras que el mismo racimo en Noruega cuesta aproximadamente lo equivalente a 100 quetzales (12.50 dólares). En fin al final del día me puse a pensar que mientras que el viene a vivir a mi país yo estoy prácticamente huyendo de él; mientras yo quiero vivir en una mega ciudad como lo es Seúl, el viene a una ciudad de tan solo 2 millones de personas. Para este pensamiento viene el refrán que dice “basura de unos, tesoro de otros”.
En fín, yo se que extrañare mi país, y más porque se queda con mi familia, pero viajar a un país como Corea, que me cautiva es también algo que me levanta por las mañanas. Este golpe cultural que me propinaron hoy me hizo meditar en la diversidad de personas que hay en el mundo, cada una con un enfoque diferente de la vida. Conocer otras culturas es vivir y como dijo davinci “una vida bien aprovechada, dura mucho tiempo”.
Tags: corea

Pato Aventuras 3: La verdad de los nightclubs
Mega Concurso: Haz un video de porque te gusta Corea
Pato Aventuras2: Coreano Loco y Coreano Sano
Blue Ketchup: Tragos baratos y citas por doquier, estilo coreano
Pato aventuras en Corea 1: Coreano bueno y coreano malo








